El Butano Popular

Librepensamiento y explicaciones

Apocalipsis Freak Show

Historias de amor (y apocalipsis)— 29-11-2010

El mundo se acaba esta misma tarde y una nave espacial me recogerá en la cima…” (Puerta del Cielo 1)

Nos queda poco tiempo. Las abejas se mueren. El ecosistema se resiente. El atún rojo escasea. Adiós al sushi.

Se acerca el final, la hecatombe, y nosotros tan panchos, pensando únicamente en qué desfase nos pegaremos el fin de semana, obviando el mal que se extiende como un virus por la faz de la Tierra. Sólo nos hacemos caquita con la hipoteca, únicamente nos da pánico que nuestra media naranja nos ponga los tubos y nos pese la cabeza, mientras los cimientos bajo nuestros pies se resquebrajan. Precipitarnos al abismo negro está a la vuelta de la esquina.

Para aprovechar al máximo nuestra finita existencia, una vez pulverizada la primera década del siglo XXI —ni nos hemos enterado, oigan—, hay que buscar un entretenimiento diferente, con enjundia y a gran escala. Si no tomamos serias medidas nos van a devorar los gusanos sin haber exprimido al máximo nuestra existencia. Así pues, ¡es el momento de montarse una secta! Una buena manera de combatir el tedio, expandir nuestra alma y elevar nuestro espíritu más allá del entendimiento de nuestras madres (y abuelas).

Para llevar a buen puerto nuestro cometido, y ser un gurú de nuevo cuño con proyección, resulta vital la elección de un nombre llamativo y con carácter, con el objetivo de hacerse el interesante y atraer a tus fieles. Alguna palabra impronunciable, de idioma inexistente pero que suene a hindú o chino, viene al pelo. La denominación de la secta conviene que se entienda y que tenga relación con cosas pomposas, como el amor, la verdad, la amistad, el cielo, la alegría, los astros… ¡Algo sumamente empalagoso!

La preferencia por matar el tiempo con pasatiempos ajenos a las instancias oficiales es también importante. Nada de ver la televisión, que eso lo hace todo el mundo. Ser abducido por la ventana electrónica no es la opción correcta. Hay que buscar otro antídoto contra el ocio acorde a nuestras necesidades. Un hobby que funciona bien y atrae al personal es el arte de la cópula. Fomentar la fornicación nos permitirá embaucar a muchos fieles. Combatir el onanismo a base de buen rollo, alimentar la idea de que dos es mejor que uno, y las orgías ni te cuento… extender la idea de que el intercambio de fluidos enriquece el pensamiento es una maniobra propia de un genio iluminado. Por supuesto, el gurú es la persona que puede transmitir el conocimiento con mayor eficacia a través de su simiente espiritual. Esto ha de quedar muy claro desde el principio. De entrada, es más barato que apuntarse a Meetic, incluso menos arriesgado.

Hay que cargar también las tintas en el deseo de rechazar la manipulación. ¿Para qué vamos a dejar que nos manipulen otros si podemos manipular nosotros? Por ejemplo, si algunos despreciables sujetos nos obligan a trabajar a destajo, son infieles que merecen una muerte dolorosa. Para autoafirmarse y sacar pecho no hay nada como tener a unos cuantos subalternos a los que adoctrinar con cosas absurdas que provocan la risa interior. Aprovecharse del personal libera nuestros más bajos instintos —y el stress—. Desata tu lado oscuro y embauca antes de que te embauquen. Aquí las mentes sádicas disfrutarán especialmente.

Resistirse a la publicidad, a la propaganda ajena, también es lo suyo. Todo es una mierda mientras no se demuestre lo contrario. Todos mienten, con lo cual no hay nada como mentir antes que nadie. Prometer el oro y el moro, a la postre sin mover un dedo por ello, te hace ganar muchos puntos. Ahí están los políticos, esos seres sin corazón, para confirmarlo. No dudes en ofrecer la cura de todos los males a todo bicho viviente, especialmente a las mentes deprimidas, víctimas en potencia de nuestro afán de manipulación. La terapia en grupo funciona, y si no te hacen mucho caso… ¡los emborrachas!

No debemos pasar desapercibidos. Hay que diferenciarse del resto de los mortales, aunque para ello tengamos que vestirnos como un mamarracho. Ser objeto de todas las miradas no es la pieza clave, el truco está en encontrar algo que nos haga especiales. La túnica es la prenda más socorrida, aunque ya va siendo hora de modernizarse y apostar por ropa más actual, como por ejemplo el cuero en su justa medida. En este apartado, es el momento de reivindicar el chándal.

La creación de atmósferas artificiales es otro punto a tener muy en cuenta. Lo hemos dejado caer antes. Si tu palabrería no hace vibrar a las masas, solo queda emborrachar a cuatro colgados sin futuro que alucinarán ante tu verborrea encendida en alguna barra de bar. Las drogas son una buena opción para anestesiar a los más incautos y el tinto es bueno, bonito y barato. La secta del botellón triunfa en silencio. ¿Y qué hay del narcisismo? Has venido al mundo a salvar al resto de los humanos, que generalmente no te caen demasiado bien. Eres el salvador de toda alma perdida que se cruce en tu camino. La leyenda del indomable es una patochada al lado de tus tribulaciones. Invéntate alguna vida alucinante que arrastre a las masas. Un pasado de mártir viene que ni pintado: tu papá te pegaba y tu abuelo te violaba mientras tu madre te quemaba la colección de clicks de Famobil. Tu hermana ha desaparecido y piensas que fue vendida como esclava a algún magnate árabe de esos tan pervertidos, aunque en realidad vive felizmente con su familia en un adosado, ¡que casi es peor! ¡Que nadie te quite de la cabeza que eres el puto amo!

Espero sirvan estos sabios consejos para pasar el rato, en busca de un entretenimiento contemporáneo. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Ah, ¡no hay que olvidarse de los donativos!

1 Puerta del Cielo: secta que creía que unos extraterrestres que viajaban en un cometa se llevarían sus almas, con lo cual se suicidaron en masa para dejar los cuerpos físicos… En mi pueblo se les llama tontos.

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