El Butano Popular

Librepensamiento y explicaciones

Un poco del más allá

Nixon y cócteles— 03-11-2010

El otro día hablamos del programa ese de Telecinco donde una médium ponía en contacto a unos cuantos famosos con sus muertos y bla, bla, bla. Mi reflexión era que la médium era inglesa para darle un poco de credibilidad al asunto, por aquello de alejarse de la estética tipo Bruja Lola. Con las meretrices en televisión pasa lo mismo, cuando son inglesas son espías internacionales y cuando son españolas, más bien como de club de carretera. Con los grupos musicales también es un poco así, pero bueno, el caso es que al hilo de lo del programa pasamos a hablar de películas de terror, y uno contó que mientras estaba viendo El ente, solo en su casa, le sucedió un terremoto y casi le da un soponcio.

De las experiencias cinematográficas en sensorama pasamos a hablar acerca de las casualidades, y yo recordé un libro que tenía Sergio Algora en el cuarto de baño de su casa, una especie de Libro Guinness de los Records de hechos fortuitos registrados. Una buena parte de ellos se referían a acciones de guerra. La bala que entra en el casco, da la vuelta y sale por el otro lado, la bomba que no estalla, cosas así. También había muchas que sucedían en Nueva York. Mi favorita es la del hombre que camina por la calle y le cae un bebé en la cabeza desde un séptimo piso. Ambos sobreviven. A los seis meses le cae otro bebé. Mismo resultado.

Terminamos hablando de fantasmas. Mi amigo tenía un fantasma en el bar. Ruidos extraños, olores fétidos en un área localizada, objetos que se rompen solos. Mi amigo se lo cuenta a un curandero al que estaba visitando para curarse un esguince de tobillo. Quedan citados en el bar y mi amigo le pregunta al curandero, “Entonces qué, ¿hay un fantasma?“. “Sí, míralo, está ahí sentao“. Yo no creo en fantasmas, pero si existen me inclino a pensar que el Más Allá debe de ser un poco así, un pasar el tiempo sin mucho que hacer. Algo aburrido, sin las preocupaciones que nos afanan. Sin casualidades.

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